La evasión fiscal en el mundo

Dr. Julian Reyes Gonzales

M.S.c. Elizabeth Roxana Machaca Mamani

ANTECEDENTES

La evasión fiscal no es propia del mundo moderno, sino que ha estado presente desde la Antigüedad. Basta con revisar, por ejemplo, el caso de los egipcios. Con la aparición de un Estado unificado en Egipto, alrededor de 3150 a.C., los faraones crearon un sistema recaudatorio en todo el país que obligaba a los ciudadanos a pagar impuestos. Para hacerlo, el sistema se apoyaba en una burocracia especializada y eficiente: los recaudadores de impuestos eran los escribas, quienes, con fines de control fiscal, emitían recibos al cobrar las contribuciones. Dichos recibos consistían en una pieza de cerámica que fungía como comprobante de pago. Los egipcios tenían que presentar declaraciones de impuestos sobre frutos, animales e incluso el aceite de cocina. Sin embargo, desde aquel entonces había quienes buscaban evadir impuestos. Para engañar a los escribas que auditaban las cantidades de aceite de cocina que se consumían, por ejemplo, algunos ciudadanos usaban los residuos generados por otros procesos de cocina como sustitutos para el aceite gravado. Es decir, una forma de evadir impuestos en esta época consistía en reutilizar el aceite quemado. Desde entonces, la evasión fiscal se ha valido de distintas estrategias, métodos y sistemas para sobrevivir al desarrollo de las regulaciones tributarias.

DEFINICIÓN

El Diccionario de la Real Academia Española establece lo siguiente:

Evadir (del lat. evadere): Evitar un peligro, eludir una dificultad prevista, fugarse, escapar.

Mientras tanto, en la literatura económica está el trabajo de Jorge Cosulich Ayala, exsecretario del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), quien define la evasión fiscal como “la falta de cumplimiento de obligaciones por parte de los contribuyentes. Esa falta de cumplimiento puede derivar en pérdida efectiva de ingreso para el fisco o no. Es evidente que ambas implican una modalidad de evasión, aun cuando con efectos diferentes”.

Por tanto, la evasión fiscal se puede definir como una figura jurídica que consiste en el incumplimiento consciente y voluntario del pago de un impuesto. Al incumplir un deber legal tipificado, una persona que incurre en evasión fiscal comete un acto ilícito contemplado como delito o infracción en la mayoría de los ordenamientos. Las consecuencias pueden ir desde una multa hasta un procedimiento penal.

Una vez conceptualizada la evasión fiscal, estamos en condiciones de distinguirla de la defraudación fiscal. Esta última es un tipo evasión que se caracteriza por el dolo o intencionalidad. Por tanto, siempre que exista defraudación fiscal habrá evasión, mientras que la evasión no necesariamente conlleva defraudación: es posible evadir impuestos por mera negligencia, esto es, sin intencionalidad alguna.

 

ELEMENTOS DE LA EVASIÓN FISCAL

Los elementos básicos de este acto ilícito son:

  • Sujeto pasivo que esté obligado a realizar el pago
  • Incumplimiento de la ley
  • Impuesto generado no pagado
  • Dolo

 

CLASIFICACIÓN DE LA EVASIÓN FISCAL

La evasión fiscal puede ser parcial o total.

  • La evasión parcial ocurre cuando el contribuyente aparece como ciudadano cumplidor, pagando sólo una parte de las contribuciones a las que está obligado.
  • La evasión total ocurre cuando se evita completamente el pago de dichas contribuciones.

 

FORMAS DE EVASIÓN TRIBUTARIA

Algunas de las formas de evadir impuestos son:

  • Ocultamiento de la base imponible, es decir, el ingreso gravable
  • Aumento indebido de las deducciones, las exenciones o los créditos por impuestos pagados
  • Traslación o desplazo de la base imponible
  • Morosidad en el pago de impuestos

 

CAUSAS DE LA EVASIÓN TRIBUTARIA

Según Jorge Cosulich Ayala, las causas de la evasión fiscal son:

  • La ausencia de conciencia tributaria
  • Contribuciones exageradamente altas
  • La compleja estructura del sistema tributario
  • La falta de expedición administrativa de las disposiciones fiscales
  • Bajo riesgo de ser detectado
  • La resistencia al pago de impuestos
  • Falta de liquidez en las empresas
  • Falta de transparencia en el sistema tributario
  • Poca flexibilidad de la administración tributaria

 

PAÍSES CON MAYOR PORCENTAJE DE EVASIÓN FISCAL

Según Tax Justice Network (TJN), una organización que lucha contra la evasión fiscal con sede en Londres, Estados Unidos ocupa el primer lugar en la evasión de impuestos. En 2015, el fisco estadounidenses perdió alrededor de 350 mil millones de dólares, lo que representa 8.6 % de su  Producto Interno Bruto (PIB). La facilidad con que los grandes empresarios pueden esconder su dinero es el principal responsable. Además, en Estados Unidos también se encuentran grandes paraísos fiscales como Delaware, Wyoming, Nevada y Arizona, estados con leyes que favorecen el secreto financiero.

Rusia no sólo es el segundo mayor productor de petróleo en el mundo; también ocupa el segundo lugar en evasión fiscal. En 2015, 43.8% de la economía rusa era parte del mercado negro y, en 2017, Rusia fue el país con el mayor índice de evasión fiscal. Lo que llama la atención en este caso es que no sólo las empresas privadas defrauden, sino también las empresas públicas. Dadas estas circunstancias, no sorprende que más de 45% de lo que debería ingresar a las arcas rusas escape del control fiscal. Una peculiaridad del ingenio evasor ruso son las odnodnevniki, o compañías de un día, que no pagan impuestos a nivel municipal, ni regional, ni federal.

La Unión Europea (UE) cuenta con un paquete de lucha contra la evasión fiscal destinado a reforzar la normativa tributaria y lograr que la fiscalidad de las empresas sea más justa, sencilla y eficaz. En este sentido, erradicar la evasión fiscal es uno de los mayores desafíos. Italia es uno de los países desarrollados con mayor participación en la informalidad. En 2015, 27% de su economía era subterránea, superando a países europeos de estructura socioeconómica similar, como Francia (15%), el Reino Unido (12,5%) o España (22,5%). En aquel entonces, la evasión fiscal provocó una pérdida de 238 mil millones de dólares. La implementación de nuevas políticas fiscales en 2016 permitió a Italia recuperar 19 mil millones de euros por evasión fiscal. Sin embargo, a pesar del riguroso control, los contribuyentes no dejan de usar una serie de métodos para evitar el pago de impuestos. Por ejemplo, una nueva modalidad de evasión en Italia consiste en inscribirse al registro de residentes en el exterior. Es también en la UE donde empresas como Apple, Amazon, Pepsi e IKEA, entre otros, ahorran miles de millones de dólares en impuestos.

Para Alemania, 2015 fue un año histórico: sus empresas exportaron mercancías por un valor superior a 1.1 billones de euros, una cifra record. A pesar de la ética impositiva que hay en Alemania, la evasión fiscal alcanzó el 16%, lo que se traduce en una pérdida de 200 mil millones de dólares. En países de la Unión Europea, una de las estrategias más utilizadas es el llamado fraude carrusel o el registro de empresas en paraísos fiscales.

A pesar de que Fráncfort, el gran centro financiero de Europa, no cuenta con secreto bancario, sí tiene “huecos indirectos, y algunos se aprovechan de las lagunas”, afirma Thomas Eigenthaler, del Sindicato de Hacienda de Alemania. Uno de esos huecos es que “las empresas no tienen que mostrar quiénes son realmente los propietarios, es decir, las personas reales de carne y hueso a las que pertenece la empresa”, dice Eigenthaler al medio alemán Deutsche Welle.

Según el informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), España pierde cada año 40 mil millones de euros por fraude fiscal, alrededor de 4% del PIB español. Con esta cifra, España ocupa el décimo puesto entre los países más evasores del mundo. Sin embargo, en los últimos años el país ha ido consolidando una normativa que busca erradicar y castigar este delito, al grado de que ahora se considera el país más duro en la lucha contra la evasión fiscal, seguido de Argentina.

En este sentido, muchos países latinoamericanos reformaron sus legislaciones tributarias, optando por un sistema tributario progresivo. Éste incorpora varios mecanismos para evitar el traslado de beneficios a jurisdicciones que carecen de un control riguroso en la recaudación impositiva. Sin embargo, la evasión fiscal y sus efectos nocivos persisten. De acuerdo a estudios realizados por el TJN en 2015, Brasil ocupaba el segundo lugar en evasión fiscal a nivel mundial. Han transcurrido casi dos años y, desde ese entonces, las políticas fiscales de Brasil han progresado para ceder el puesto a Bolivia. Los estudios realizados en 2016-2017 por la FEDEA confirman este diagnóstico: “EE. UU., Bolivia y Rusia son líderes absolutos en fraude fiscal en todo el planeta Tierra”.

Bolivia tiene un volumen de economía sumergida de 66.1% del total del PIB, concretamente unos 3,727 millones de dólares por año. Según los cálculos de TNJ, la economía sumergida equivale a 419% del gasto total en sanidad del país más pobre de Sudamérica. La estrategia de evasión más utilizada en Bolivia es la subdeclaración. El director de política impositiva del Chartered Institute of Taxation del Reino Unido, organismo que prepara a todos los funcionarios impositivos del país, identifica dos momentos en la subdeclaracion de ganancias obtenidas: “Por un lado, la persona declara menos de lo que gana. Por el otro, esconde la diferencia, de manera que la autoridad impositiva no pueda rastrearla”.

Además, de acuerdo a las políticas fiscales adoptadas por Bolivia, las personas deben tributar según su capacidad económica y tienen la posibilidad de inscribirse a distintos regímenes fiscales. Como el porcentaje del ingreso sujeto a tributo es diferente en cada uno de estos regímenes fiscales, el contribuyente, y no la autoridad, determina su propia capacidad económica. Tampoco se puede olvidar la subdeclaración de compraventas, la comercialización de facturas y, sobre todo, el contrabando. Aunque Bolivia no tiene puertos, tiene cinco fronteras por las que transita mercancía ilegal constantemente. Todos estos factores contribuyen a la economía subterránea y la evasión fiscal.

EVASIÓN FISCAL DE MEXICO

El 2015, la evasión fiscal en México fue de más de 574 mil millones de pesos, lo que representa una tasa de evasión de 23.01%, según la información más reciente del Sistema de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). A finales del siguiente año, 2016, la evasión fiscal en México fue de 483 mil 874 millones de pesos, es decir, 2.8% del PIB, de acuerdo con datos de la cuenta pública de la Auditoria Superior de la Federación (ASF). Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México recauda poco: mientras que la recaudación tributaria de sus países miembro es, en promedio, de 34% del PIB, en México el monto sólo asciende a 20% del PIB.

Una manera muy peculiar de evadir impuestos en México es utilizar testaferros o prestanombres, es decir, presuntos propietarios de un bien o una compañía. Una variante de esta modalidad es el fideicomiso o trust, un antiguo instrumento legal inglés mediante el cual el dueño de un bien cede el control de ese bien –ya sea una empresa, un cuadro o un palacio– a alguien más para que lo administre en beneficio de un tercero. “Los beneficiarios de esta cesión se pueden multiplicar al infinito. Puede ser el cónyuge, los hijos, los tíos, los primos, etc. Por las reglas impositivas en Estados Unidos, estos fideicomisos pueden enviar desde el extranjero parte de este dinero sin pagar impuestos”, logrando así borrar el rastro.

También abundan casos de corrupción tributaria, en donde las autoridades, tras recibir un soborno, contribuyen al objetivo. Según un estudio del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), en 2008, el índice general de percepción de la corrupción de las autoridades fiscales fue de 27.5% en promedio, mientras que durante el primer trimestre de 2009 fue de 26.4%. El índice cayó a 12.6% anual desde un máximo de 53.3% en 2003.

MONTO TOTAL DE EVASIÓN POR AÑO EN MÉXICO [1]

Los ingresos tributarios son la fuente de recursos más importante para la Federación, pues entre 2010 y 2016 aportaron, en promedio, 62.9% de los ingresos del Gobierno Federal. Para 2016 la captación de ingresos tributarios ascendió a más de 2 billones 716 mil 218 millones de pesos, lo que representó 76.1% de los ingresos del gobierno federal. [2]

CONSECUENCIAS DE LA EVASIÓN FISCAL

La evasión fiscal trae consigo una serie de efectos negativos que no sólo afectan las finanzas del Estado, sino también a sectores vulnerables de la sociedad, ya que compromete al gasto público de los países y puede provocar recortes en los recursos destinados a la inversión en educación, salud, servicios básicos, etc.

A pesar de las diversas políticas fiscales que se han adoptado en el mundo para erradicar la evasión y así incrementar la recaudación, según un informe del Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo de las Naciones Unidas, se evaden en el mundo un total de 500 mil millones de dólares.

Oxfam, una organización internacional que lucha contra la pobreza y la concentración de la riqueza, sostiene en sus estudios que los países en desarrollo pierden más de 100 mil millones de dólares por los abusos fiscales de grandes corporaciones multinacionales. Oxfam también afirma que hay unos 7.6 billones de patrimonio oculto en paraísos fiscales.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2015, la evasión fiscal en América Latina alcanzó los 340 mil millones de dólares, de los cuales 220 mil fueron por concepto de impuestos sobre la renta de personas jurídicas y morales y 120 mil por concepto de impuesto al valor agregado.

En el estudio The Price of Offshore, Revisited (El precio real de las guaridas fiscales), James Henry calcula que hay cuando menos unos 21 billones de dólares en las “guaridas fiscales” (traducción literal del término original en inglés tax haven), suma que equivale aproximadamente al PIB de Estados Unidos y Japón, es decir, la primera y la tercera economías mundiales combinadas.

En definitiva, esta acción ilegal se ha convertido en un fenómeno omnipresente en el mundo globalizado que no sólo afecta los ingresos del gobierno, sino que también deteriora la estructura social.

En suma, como se ha mostrado, a menudo el dinero que se evade es superior a lo que recaudan los Estados. Sin lugar a dudas, esto genera un estancamiento económico que provoca la reducción del gasto social. La evasión fiscal es la consecuencia de un sistema tributario poco transparente, una administración poco flexible y la falta de consciencia tributaria.

RECOMENDACIONES DE LA OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) propone una serie de medidas que deben adoptar los países miembros para evitar el traslado de utilidades y la evasión fiscal. Entre estas medidas se encuentran:

  • Métodos indirectos basados en el intercambio de información entre autoridades fiscales
  • Métodos basados en auditorías aleatorias
  • Métodos basados en las declaraciones de los contribuyentes
  • Métodos basados en encuestas
  • Métodos basados en el uso de modelos analíticos

CONCLUSIONES

La evasión fiscal es un problema con múltiples consecuencias que afecta a todos los países, sin importar su forma de gobierno o capacidad económica. Mediante la recuperación de valores y la concientización, hay numerosas organizaciones internacionales que luchan contra la evasión fiscal. Estas instituciones saben que, más allá de ser un problema económico, la evasión es también un problema social que contribuye a la vulneración de derechos humanos, ya que limita los recursos que se pueden destinar al gasto público (educación, salud, servicios básicos, carreteras, etc.).

Por otra parte, varios países han suscrito tratados y acuerdos internacionales en materia de transparencia fiscal e intercambio de información tributaria. De esta manera se ha constituido un marco legal para las autoridades fiscales del mundo. A raíz de esto, con el objetivo de adoptar políticas fiscales congruentes con los parámetros internacionales en la materia, varios países en América Latina y otras partes del mundo han introducido cambios en sus marcos normativos, reconstruyendo su sistema tributario.

Las dificultades, sin embargo, son evidentes. Por ejemplo, no es fácil imponer impuestos a personas o empresas extranjeras que generan riquezas en territorios distintos al suyo; tampoco es sencillo combatir el traslado de utilidades a paraísos fiscales y, al mismo tiempo, evitar la doble tributación. Otro problema tiene que ver con el alza en el porcentaje de impuestos o la creación de nuevos gravámenes, ya que se corre el riesgo de que, ante una carga tributaria excesiva, el contribuyente se vea en la necesidad de buscar la manera de no pagar impuestos.

Por último, es fundamental que la estructura impositiva contemple principios a favor del contribuyente. En el caso mexicano, por ejemplo, es evidente que la administración tributaria no observa el principio de certidumbre, ya que las reformas son constantes y provocan en el contribuyente un estado de indefensión frente a la autoridad fiscal, desatando una anomia jurídico-fiscal. Aunado a esto, a menudo los que más contribuyen son los sectores vulnerables de la población, mientras que las grandes empresas, en particular las transnacionales, son las que más se benefician con incentivos y privilegios fiscales, por lo que no hay equidad.

Por estas razones, es esencial adoptar políticas fiscales que respeten y garanticen los derechos de los contribuyentes. El destino de los recursos y el gasto público debe ser transparente, ya que la opacidad es otra de las innumerables razones por las que se evaden impuestos. Las autoridades también deben velar por un sistema impositivo coherente y equitativo, que no transgreda derechos humanos como el derecho a la imagen, a la privacidad, a la propiedad o al patrimonio. Deben luchar, en suma, por un equilibrio de intereses fundado en la justicia, la paz, el desarrollo y el progreso.

1 ASF y Estudio del SAT, “ Evasión del Impuesto al Valor Agregado y del Impuesto Sobre la Renta”, realizado por la UDLAP con información oficial del Sistema de Cuentas Nacionales, los censos económicos, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, entre otros.

2 ASF CEFP,Centro de Finanzas Públicas, Cámara de Diputados-Nota Informativa, LXIII LEGISLATURA, JUNIO 30,2017.

2018-05-22T16:17:03+00:00 mayo 21, 2018|Blog, Sin categoría|0 Comments