Impuestos y estímulos fiscales para la inversión extranjera en China | Parte 1

“Somos como un gran pez que ha sido sacado del agua y se sacude desesperadamente para encontrar su camino de retorno. En semejante situación, el pez nunca se plantea a dónde lo llevará el próximo aleteo. Sólo siente que su situación presente es intolerable y que debe intentar algo más”.

Proverbio chino anónimo citado por Perry Link en China in Transformation; tomado de El futuro del capitalismo, de Lester Thurow

 Algunos antecedentes

Deng Xiaoping, padre de las reformas de liberalización de la economía china que empezaron a finales de la década de 1970, no sólo visualizaba un país pacifico, sino también un país próspero. Desde su punto de vista, el capitalismo era la ruta más efectiva para concretar el comunismo. Por medio de la modernización económica basada en la apertura comercial, el libre mercado y la introducción de tecnologías avanzadas, colocó al país asiático en el camino adecuado para salir del subdesarrollo.

Sin embargo, el proceso de reformas que Xiaoping inició en aquel entonces aún no termina. Actualmente, China busca consolidarse como una de las grandes potencias mundiales con un alto nivel de desarrollo económico y social. Para lograrlo, las autoridades chinas saben que una de las tareas más importantes es reformar el sistema impositivo, de manera que el país pueda mantener y atraer la inversión extranjera.

¿En qué consiste el sistema tributario chino?

El sistema tributario del país oriental contempla 26 tipos de impuestos, que se pueden clasificar en ocho categorías:

  1. a) Impuestos sobre las transacciones y/o consumos.
  2. b) Impuestos sobre la renta.
  3. c) Impuestos sobre los recursos.
  4. d) Impuestos para propósitos especiales.
  5. e) Impuestos sobre la propiedad.
  6. f) Impuestos de funcionamiento.
  7. g) Impuestos agrícolas.
  8. h) Aranceles aduaneros.

¿Qué impuestos aplican a la inversión extranjera?

Impuesto sobre la renta de empresas (ley sin vigencia)

Anteriormente, la carga tributaria sobre las empresas extranjeras o con inversión extranjera se regía con base en una ley que entró en vigor el 1 de enero de 2008. Aunque ya no está vigente, vale la pena revisar algunas de sus estipulaciones.

Los contribuyentes de carácter extranjero pueden ser de dos tipos:

  1. Entidades con inversión extranjera: empresas conjuntas de capital proporcional chino-extranjero, empresas conjuntas de capital contractual chino-extranjero y empresas enteramente de propiedad extranjera.
  2. Entidades extranjeras: empresas extranjeras establecidas en China con actividades económicas o de producción, o bien empresas extranjeras cuyas fuentes de ingreso procedan de China aunque no tengan sede en el país.

Para empresas extranjeras y con inversión extranjera, la base impositiva es el ingreso gravable, es decir, la cantidad que queda del ingreso bruto en un año fiscal después de restar las retenciones permitidas de costes, gastos y pérdidas. Acerca de la base impositiva, la ley estipula que:

  1. Las entidades con inversión extranjera con oficina central en China están sujetas a impuestos sobre la renta mundial.
  2. Las empresas extranjeras están sujetas a un impuesto sobre la renta únicamente de sus ingresos procedentes de fuentes al interior de China.

Así, la tasa estándar del impuesto sobre los ingresos globales de una empresa residente en China es de 25 %, mientras que las empresas no residentes también están sujetas a impuestos sobre los ingresos que obtengan en el país o que estén conectados a un establecimiento en China. Las tasas impositivas son más bajas para las empresas alentadas por el Estado, incluidas las de bajo rendimiento (20 %) y las de alta tecnología (15 %).

Reforma fiscal del IVA

El 1º de mayo de 2016, con el objetivo de evitar los impuestos dobles, el IVA sustituyó al impuesto sobre la renta de las empresas en los sectores de construcción, bienes raíces, servicios financieros y servicios al consumidor. Con este nuevo esquema, las empresas pueden deducir de su propia tasa de IVA las contribuciones que paguen en adquisiciones u otras operaciones relevantes. De esta manera, la tasa del IVA para contribuyentes generales varía de 6 a 17 %, mientras que los pequeños contribuyentes están sometidos a una tasa de 3 %.

 Inversión extranjera en la actualidad

Los puntos fuertes        

El mercado chino, que se ha visto poco afectado por la crisis financiera, se caracteriza por un crecimiento fuerte y constante. Con enorme potencial, rico en trabajadores y lleno de socios potenciales deseosos de aprender y evolucionar, el país representa una base productiva de bajo coste.

Los puntos débiles

El impuesto corporativo estándar en China es de 25 %, aunque las empresas tienen la libertad de hacer deducciones mediante donaciones a la caridad. La exención temporal de este impuesto —sustituyéndolo por el IVA— es retroactiva desde el 1º de enero de 2017, lo que significa que las empresas que hayan pagado los impuestos de ese año recibirán la devolución correspondiente. El objetivo de estas medidas es explotar activamente la inversión extranjera, promoviéndola y mejorando su calidad.

Las empresas extranjeras que, bajo ciertas condiciones, lleven a cabo inversiones en China no verán gravados sus beneficios. La única condición es que dichas compañías inviertan en alguna de las industrias que el gobierno de Pekín desea desarrollar.

Régimen de incentivos fiscales

En cuanto a los incentivos fiscales, las regulaciones establecen lo siguiente:

  1. Se podrán conceder exenciones o reducciones fiscales a empresas extranjeras siempre y cuando estén establecidas en zonas económicas especiales, zonas de desarrollo económico y tecnológico, zonas costeras de economía abierta o zonas de desarrollo industrial de nueva y alta tecnología designadas por el Estado. Las empresas con inversión extranjera, por su parte, pueden cumplir con los mismos criterios o, en su defecto, ser de naturaleza productiva, estar orientadas a la exportación o contar con avances tecnológicos.
  2. Los beneficios que obtengan los inversionistas extranjeros pueden estar exentos de impuestos. Para ello, el inversionista extranjero deberá reinvertir los beneficios que obtenga de su inversión, de modo que incremente su capital. Otra opción para recuperar impuestos es que el inversionista utilice sus beneficios como inversión capital para establecer otras empresas con inversión extranjera.
  3. Los gobiernos de provincias, regiones autónomas o municipios serán los encargados de conceder la exención o la reducción de impuestos locales para empresas extranjeras que fomenten una industria o participen en un proyecto que mejore la situación actual.

Desde el año 2010 hay una nueva forma de inversión en China mediante la cual se permite a las empresas extranjeras asociarse con empresas chinas u otras empresas extranjeras. Cuando esto sucede, no se gravan las ganancias de la sociedad global, sino que cada socio es responsable de los impuestos que le corresponden. Estas sociedades ofrecen mayor flexibilidad en la distribución de las ganancias y una estructura de gobierno fuerte. No obstante, esta forma de inversión está limitada a la comercialización de bienes.

2018-05-22T16:17:03+00:00 mayo 9, 2018|Blog, Sin categoría|0 Comments