Fusión de una Sociedad Civil en una Sociedad Mercantil

Dr. Daniel Zavala Estrada
Lic. Mario Alberto Ramírez Flores

A manera de introducción, el artículo 5 de la constitución federal1 establece en su primer párrafo: “(…) a ninguna per­sona podrá impedirse que se dedique o la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos”. Este recono­cimiento está consagrado como un derecho humano y, como tal, es esencial para el desarrollo de las economías en nuestro país. Esto da lugar a que las personas puedan dedicarse a cualquier ac­tividad permisible en el mundo de los negocios. Los empresarios deben adoptar esta situación como una obligación,

Por otra parte, hay que tomar en cuenta los hechos y las situaciones que afectan sustantivamen­te el crecimiento cuantitativo de los negocios, así como la evidente necesidad de las empresas de sobrevivir en las condiciones actuales de los mercados. En estas circunstancias, los actores empre­sariales elevan sus pretensiones al amparo de economías de y reestructuraciones corporativas, como creaciones, fusiones, escisiones y liquidaciones de sociedades, entre otras figuras jurídicas, ello con la finalidad de realizar cambios favorables no sólo para su economía propia, sino también para el factor humano que integra a la misma.

PREÁMBULO

Un tipo de reestructuración corporativa, como se mencionó anteriormente, es la fusión de sociedades. Según el diccionario de la Real Academia Española, una fusión “es la integración de varias empresas en una sola entidad, que suele estar legalmente regulada para evitar excesivas concentraciones de poder sobre el mercado’!2

El autor Roberto L. Mantilla Molina, en su libro Derecho Mercantil,3 trata la fusión como un caso especial de la disolución de sociedades mediante la cual una sociedad se extingue por la transmisión total de su patrimonio a otra sociedad preexistente, o que se constituye con las aportaciones de los patrimonios de dos o más sociedades que en ella se fusionan.

Entonces, en el primer caso, se advierte que las sociedades fusionadas son susceptibles de trasladar el patrimonio a la sociedad fusionante. De ahí que a este tipo de fusión se le denomine por absorción o incorporación.

El segundo tipo de fusión, por su parte, se conoce como fusión por integración. Ésta consiste en que dos o más sociedades desaparezcan trasmitiendo sus activos, pasivos y capitales a una sociedad de nueva creación.

Continuando con este orden de ideas, hay que referirse a la contradicción de tesis 452/2011, con número de registro 20049134 y con el rubro FUSIÓN DE SOCIEDADES MERCANTILES. EN MATERIA FISCAL, SURTE EFECTOS DESDE LA FIRMA DEL CONTRATO O CONVENIO RES¬PECTIVO. El documento establece en su foja número 11 que “En efecto, los acuerdos que cada sociedad adopte constituyen actos preparatorios a la fusión, es decir, son declaraciones unilaterales de voluntad que concurrirán a la formulación del contrato de fusión de sociedades, por lo cual hasta en tanto el contrato de fusión no surta efectos, las sociedades continúan su vida independiente…”.

De lo anterior se obtiene que únicamente basta con el consentimiento expreso de las sociedades para materializar la figura jurídica de la fusión. Ahora bien, en nuestro caso específico, abordaremos el tratamiento jurídico y fiscal de la fusión de una sociedad civil en una mercantil. En general, discutiremos los requisitos para llevarla a cabo, el procedimiento jurídico por el que tendrán que pasar las sociedades para lograr la reestructura corporativa, las principales causas que motivan a las sociedades para optar por dicha figura jurídica, el efecto en las contribuciones de la misma y, por último, un planteamiento práctico que ilustra los beneficios de la reestructura corporativa.

No obstante, hay que subrayar que las sociedades que opten por la fusión deberán cumplir de manera estricta los imperativos jurídicos que le impongan los ordenamientos públicos y privados.5 De lo contrario, se caería en el absurdo de una práctica simulada y, en consecuencia, posiblemente presumible de créditos fiscales imputables en perjuicio de sus respectivos patrimonios.

DE LA JUSTIFICACIÓN LEGAL DE LA FIGURA DE FUSIÓN.

La figura jurídica de la fusión se encuentra implícita en el artículo 9 de la constitución federal, precepto que contempla lo siguiente: “No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito”.

Bajo este tenor, es evidente que la asociación de personas es un derecho humano. Por tanto, los órganos que componen el Estado deben salvaguardarlo. De lo contrario, estaríamos en presencia de un acto de inconstitucionalidad, el cual cobra relevancia con la tesis XXVI/2012 (loa.), con el rubro PRINCIPIO PRO PERSONA, EL CONTENIDO Y ALCANCE DE LOS DERECHOS HUMANOS DEBEN ANALIZAR-SEA PARTIR DE AQUÉL, de la décima época, con número de registro 2000263.

Derivado de la legalidad de la figura de fusión, se estudia lo concerniente al artículo 2695 del Código Civil para el Distrito Federal, el cual establece que “las sociedades de naturaleza civil que tomen la forma de las sociedades mercantiles quedan sujetas al Código de Comercio”.

Así, las sociedades o empresas que se fusionan pierden su propia individualidad porque desaparecen para formar una nueva sociedad de naturaleza mercantil sujeta a las disposiciones de esta índole.

De esta manera, aun cuando no exista expresamente en la ley el procedimiento para fusionar sociedades civiles con mercantiles, con la simple voluntad de los socios y la observación de los principios legales que les rigen de acuerdo con su naturaleza, debe tenerse por existente la fusión de dichas sociedades, ya que con ello no se infringe ninguna disposición legal. En otras palabras, no existe fundamento alguno que prohíba que se lleven a cabo esta clase de actos jurídicos.

Con el ánimo de justificar la fusión de las aducidas sociedades, a continuación, se da a conocer lo que, a la luz de nuestros ordenamientos jurídicos, se debe entender por sociedad civil y sociedad mercantil. También se hará un comparativo que muestra, a grandes rasgos, las diferencias entre ambas sociedades.

A nivel federal, la figura de la sociedad civil se contempla en el artículo 2688, que a la letra norma:

Artículo 2688.- Por el contrato de sociedad los socios se obligan mutuamente a combinar sus recursos o sus esfuerzos para la realización de un fin común, de carácter preponderantemente económico, pero que no constituya una especulación comercial.6

Por otra parte, la figura de sociedad mercantil se sustenta en el artículo 87 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, que establece:

Artículo 87.- Sociedad anónima es la que existe bajo una denominación y se compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus acciones.

Dadas estas definiciones, a continuación, se presentan algunas diferencias entre ambos tipos de sociedades.

Entonces, si bien la finalidad de la sociedad civil no debe ser la especulación comercial, también es verdad que, en la práctica, la lleva a realizar actos de comercio sin dejar de lado su esencia civil. Por vía de consecuencia y con la necesidad de sobrevivir en los mercados actuales, las sociedades de naturaleza tanto común como mercantil, al verse inmersas en lesiones financieras y tributarias, se ven obligadas a efectuar reestructuras corporativas (como fusiones) con la finalidad de beneficiarse en el universo económico y operativo.

Ya nuestros altos tribunales han analizado esta situación y concluido, por unidad de criterios, que es jurídicamente loable fusionar una sociedad civil con una sociedad mercantil. Prueba lo anterior la tesis con rubro SOCIE¬DAD CIVIL. TRANSFORMACIÓN A SOCIEDAD MERCANTIL, con número de registro 227470, que establece: “El artículo 227 de la Ley General de Sociedades Mercantiles prevé que las sociedades de esa índole a que se refieren las fracciones l a V del artículo 1 de dicha ley pueden adoptar cualquier otro tipo legal; pero no prohíbe, ni ninguna otra disposición de la materia lo hace, que las sociedades civiles se conviertan o adopten algún tipo de sociedades mercantiles.

Por el contrario, conforme a los artículos 2688 y 2695 del Código Civil para el Distrito Federal, se advierte con meridiana claridad que una sociedad constituida en principio como civil puede convertirse en sociedad mercantil, no sólo cuando adopta una forma o tipo de sociedad mercantil, sino también cuando la sociedad, constituida formalmente como civil, tiene una finalidad comercial especulativa.

En este último caso, a pesar de tener la forma civil, la sociedad estará regulada por el Código de Comercio”. También robustece este criterio la tesis emitida por los Tribunales Colegiados de Circuito, con rubro “FUSIÓN DE UNA SOCIEDAD CIVIL CON UNA MERCANTIL NO ES CAUSA PARA LA NEGATIVA DE SU INSCRIPCION EN EL REGISTRO PÚBLICO DE LA PROPIEDAD Y DEL COMERCIO, LA CIRCUNSTANCIA DE NO ESTAR PREVISTO EN LA LEY EL PROCEDIMIENTO PARA LLEVARLA A CABO”, con número de registro 217537.

DE LAS PRINCIPALES CAUSAS QUE JUSTIFICAN LA FUSIÓN DE SOCIEDADES, ASÍ COMO LOS DIVERSOS TIPOS DE FUSIÓN

Resulta interesante considerar a grandes rasgos algunas de las principales causas por las cuales las sociedades deciden fusionarse, por ejemplo:

-Que aumenten los ingresos de las sociedades que se fusionan

-Disminuir los costos de producción

-Disminuir los costos de distribución

-Disminuir los intereses de capitales ajenos

Los socios deben estar conscientes de qué tipo de fusión se adecúa a sus necesidades sociales para el desarrollo y el beneficio empresarial. Hay varias opciones:

La fusión por absorción o incorporación consiste en que las sociedades fusionantes reciban activos netos de otra u otras sociedades fusionadas, las cuales transmitirán sus activos.

Otros dos tipos son la fusión horizontal y la fusión vertical, entre las cuales puede haber combinaciones.

La fusión horizontal se da con sociedades que no tienen relación accionaria directa entre ellas mismas. En cambio, la fusión vertical se da con sociedades que tienen relación accionaria directa entre ellas mismas.

La fusión por integración, por su parte, es aquella que sucede cuando dos o más sociedades desaparecen trasmitiendo sus activos netos a una sociedad de nueva creación.

2018-06-14T16:52:31+00:00 junio 13, 2018|Blog|0 Comments