El Fraude Carrusel en México | Fraude Carrusel Parte 3

FRAUDE CARRUSEL

Este tipo de fraude se produce cuando se da continuidad a la planificación fraudulenta de la siguiente manera: si C no vende los bienes adquiridos de B en el mercado interno, sino que los exporta a otro país dentro de la UE, la entrega que realice estará exenta de IVA. Si el Estado de destino es también el Estado de origen de las mercancías, se empieza a vislumbrar el fraude carrusel: los bienes se transmiten sucesivamente y circulan como si de un carrusel se tratara. Cuando la entrega tiene como destinatario el mismo proveedor que inicialmente vendió la mercancía a A, se cierra el círculo y gira el carrusel.

En suma, el fraude carrusel tiene dos componentes básicos: una empresa fantasma (la trucha) y la exportación, real o virtual, de la mercancía, por ejemplo, así:

Como puede verse en los diagramas, el  fraude  se  realiza  por  varios  contribuyentes  en  diferentes  países, y es muy probable que la mercancía regrese al lugar de origen. De ahí su nombre de carrusel. Pero eso no es todo. Existe también un fraude carrusel documental, donde la base de defraudación es la existencia de documentos que presuntamente acreditan la transacción. Por ejemplo, mediante el uso de facturas que dan fe de los supuestos movimientos económicos, los defraudadores buscan dar cierta apariencia de veracidad a sus operaciones.

Dentro de este tipo de defraudaciones existen simulaciones parciales o totales. Las primeras consisten en afirmar que se están comercializando productos o bienes de una determinada clase o valor, cuando en realidad se están comercializando, entregando y exportando productos o bienes de calidad y valor ínfimo.

Por otra parte, el fraude carrusel extracomunitario, es aquel que se ampara en la normativa que recae sobre las mercancías en tránsito. Por ejemplo, cuando se realizan envíos de mercancía de un Estado no comunitario a otro que sí es comunitario, el tránsito de la mercancía está libre de gravámenes o tributos. Al recibir la mercancía, ésta se divide para hacerla ingresar como bien comunitario. Luego se da paso a un carrusel ortodoxo, trucha incluida, con la finalidad de que la mercancía salga del Estado comunitario a través de otro Estado miembro que tenga aranceles bajos o zonas francas y allí se configure el derecho a obtener la devolución del impuesto.

Una de las últimas modalidades de fraude carrusel es el secuestro de número de registro de IVA. En este tipo de delitos fiscales se procede a sustraer un número de registro de una empresa legalmente constituida, para utilizarlo en operaciones que no coinciden con la actividad del titular. Muchas veces este fraude se combina con la utilización de un firma electrónica ilegitima, situación que ha llevado a que Chartered Tax Advisers del Reino Unidos verifique la coincidencia entre el titular, la actividad y el número de identificación.

También hay fraudes en los que no se realiza el movimiento de mercancías; incluso se presentan exportaciones ficticias, en las que sólo se aparenta una transacción. Otros defraudadores se valen de empresas legalmente constituidas, lo cual les permite ocultarse y confundir a las autoridades tributarias.

Debido a las reglas del mercado, estos actos delictivos son más comunes entre quienes se dedican a la actividad comercial. No obstante, el fraude moderno, como se expuso en líneas anteriores, requiere de la intervención de muchas personas físicas y jurídicas. Además, el avance tecnológico e informático coadyuva en el perfeccionamiento de este tipo de delitos. En suma, las tramas de fraude fiscal se han convertido en una clase de crimen organizado en la Unión Europea.

EL FRAUDE CARRUSEL EN MEXICO

El fraude carrusel sucede entre los países de la Unión Europea porque las exportaciones se gravan a tasa de 0%, con lo que los exportadores tienen la posibilidad de pedir la devolución del IVA que pagaron por sus insumos. México no es diferente en este sentido: tras firmar numerosos tratados de libre comercio, las exportaciones también están gravadas a una tasa de 0%, como en la mayor parte de los países.

Sin embargo, en México el fraude carrusel no es tan común como en la Unión Europea por varias razones. En primer lugar, los  tratados de libre comercio no han significado la exención de revisiones en la aduana, por lo que la libertad de tránsito de bienes es diferente al mercado integrado de la Unión Europea. Cuando las  importaciones  y las  exportaciones pasan por las aduanas mexicanas, puede haber revisiones de mercancía, además de que las autoridades pueden exigir un documento que ampare el movimiento.

El otro gran impedimento es que en Estados Unidos —que concentra 80% de las exportaciones y  aproximadamente  la  mitad  de  las importaciones de México y es, por tanto, su principal socio comercial— no  existe  el  IVA,  sino  un  impuesto  a  las ventas (sales tax) con características diferentes. Esta estructura fiscal impide que el círculo del carrusel pueda cerrarse.

Desde luego, esto no significa que México esté libre de exportaciones ficticias o con una exageración desorbitante en cuanto a precios y calidad. Más bien, en México el fraude carrusel se “tropicalizó”. Se trata a menudo de empresas fantasma administradas por una sola persona que se dedica a la comercialización de facturas con el fin de reclamar la devolución del IVA por una exportación que jamás se realizó, o al menos no en los parámetros declarados. Así, en México se advierte la existencia del fraude carrusel en su versión documental.

BIBLIOGRAFÍA

ALONSO GONZALEZ, Luis M. Fraude y delito fiscal en el IVA, fraudes carrusel, truchas y otras tramas, Madrid, Marcial Pons – Instituto de Estudios Fiscales, 2008.

2018-05-22T16:17:03+00:00 abril 30, 2018|Blog, Sin categoría|0 Comments